domingo, 10 de junio de 2012

Capitulo 2♥

Narra narrador


Irene se siente confusa y no sabe por qué. Ella está segura de a quién quiere, pero ese misterioso chico la a hecho dudar. Solo lo conoce prácticamente de vista, pero siente como si se conocieran desde siempre. Él es un chico guapo, simpático y amable. Parece un poco tímido. En cambio, su novio es un caso perdido. Esta buenísimo, es un arrogante, un creído y un cerdo. Pero a ella le encanta. Y aunque solo lleven saliendo dos días, sabe que lo ama. Eso piensan todas las chicas a su edad. Conocen a un chico, se enamoran y ya creen que lo aman sin conocerlo, sin saber nada de él. Y es que ella en realidad no sabe nada de él. Solo sabe que va a su clase, que hasta hace dos día no sabía ni que existía, que no tiene planes para el futuro, que es un pasota total y que solo sale con tías para acostarse con ellas. ¿Y si ella es otra de esas? No, ella no. Ella es mucho más, lo sabe. Y no va a utilizarla como hace con las otras, ella no es un simple amor de verano. Ellos se casarán, tendrán dos hijos, Justin y Ryan; y se comprarán una casa en la playa, en Miami. Por fin podrá salir de ese espanto de país para vivir su vida junto a él. Lo que ella no sabe es que él no piensa lo mismo.

Narra Christian


-¿Dónde esta esa novia tuya? - el tono en el que Bryan dijo ''novia'' no me gusto nada.
- ¡Cierra el pico! ¿Quieres? - y le enseñe el puño.
- Eh eh, casanova. Tranqui, ¿vale? Solo era una broma. - dijo Bryan.
- Vale, Bros - ese era su mote. Solo yo le llamaba así, pues sabía que lo odiaba.
- ¡No me llames Bros, pedazo de capullo! - grito Bryan, fuera de si.
- Hey, tranquilo. Solo era una broma. -contesté.
- Capullo.
- Gracias, yo también te quiero.
- ¿Amor de hombre? - dijo, un poco asqueado.
- No, amor de amigo. ¿Por qué solo pueden decir eso las tías?
- No se, queda como raro que un tío diga ''te quiero'' a otro tío. Parece de ''gays'' - tampoco me gusto el tono en el que dijo ''gays''
- Y ¿tienes algún problema con los gays?
- No, no. Tranqui, ¿vale? Yo los respeto, no me gustan, pero los respeto.
- Ah, vale. - A mi tampoco es que me gustarán mucho, pero hace poco descubrí que mi padre era gay, a si que me encargo de que los respeten.
Mi padre es un hombre tranquilo. Es el típico hombre que trabaja en una oficina. Puede ser muy rudo si le cabreas. Mi madre nos abandonó a mi padre y a mi cuando yo tenía doce años y empecé a dar problemas. Nos fuimos a Manhattan de vacaciones. Bueno, mi padre y yo fuimos de vacaciones, mi madre fue por trabajo. Allí conocí a unos niñatos más mayores que yo, que me amenazan con matarme si no hacia lo que ellos querían. Me obligaban a consumir drogas y alcohol con frecuencia, a si que me enganché. Empecé a ir tarde al hotel, tarde y borracho, borracho y drogado además. Mis padres no lo podían aguantar. Mi madre empezó a estresarse mucho, por mi culpa y por el trabajo. Cuando llegó la hora de volver, por que yo comenzaba las clases, a mi madre le surgió un contratiempo. Tubo que quedarse allí un tiempo más y luego volvería. Pero nunca volvió. Y todo por mi culpa. Regresamos a España y mi padre me ingresó en un centro de desintoxicación. Cuando salí, estaba recuperado. Pero nunca pude llevar una vida normal, ya que el peso de que mi madre no estaba por mi culpa me asfixiaba. Y por eso no voy a clase, trato mal a los profesores y suspendo. Pero en mi casa aparento ser normal. Mi padre me comprende, ya que esta pasando por casi lo mismo que yo. Mi padre empezó a salir con chicas, pero todas acababan  robándole o dejándole, así que se hizo gay. Esa es mi historia.

- Tío, siento lo de tu padre. Se que ahora es... eso, y que no te gusta hablar de ello. - se disculpo Bryan. Bryan era un tipo alto y robusto. De piel negra y pelo rizado. Tenía unos dientes blancos, de un blanco profesional, ya que su padre era dentista. Los ojos eran sorprendentemente verdes, algo raro en una persona de color. Pero era mi mejor amigo. Eramos vecinos y nos conocíamos desde que eramos muy pequeños. Él me ayudó con todo eso de las drogas y el alcohol.
- Tranquilo, no pasa nada. Ya esta... dejalo.
- Vale, pues...¿Nos vamos por ahí a beber y fumar y drogarnos? - sabía que lo decía en broma, para animarme. Para que me tomara mi pasado en broma, pero me apetecía mucho.
- Sí, venga.
- ¿Enserio? - su cara de asombro me hizo gracia. Seguro que se esperaba algo como '' vete a la mierda, capullo'' no un ''sí''.
- Claro, ¿por qué no? Y de paso podemos ir a ligarnos unas pibas para llevárnoslas al sobre, ¿eh? ¿Buen plan?
- Hahahaha, me habías asustado. Creí que ibas enserio.
- Va enserio. Necesito desconectar.
- Pero... ¿y Irene? Es tu novia, ¿verdad? - Bryan parecía confuso.
- ¿Irene? Que la jodan. Soy joven, no puedo estar atado a nada.
- Vale, tío. ¡Así se habla! ¡Vamos de fiesta!
Me sentía fatal por Irene, aunque no la quería, no se merecía eso. Pero yo soy así, y necesitaba desconectar.

Continuará...

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